Mente y Natura – Un análisis racional de lo Sagrado

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Un análisis racional de lo Sagrado

Parte 1 – La relación Sagrada entre nuestra mente y el entorno

En línea con el nombre ‘ Mind and Nature’ de esta página de apoyo psicológico, quiero inaugurar su blog escribiendo sobre la sutil relación entre la Mente y la Naturaleza. Mi forma de trabajar es una fusión entre la terapia humanista, caracterizada por su enfoque en ampliar la Mente hasta abarcar múltiples posibilidades, y la terapia holística, más cercana al cuerpo, el mundo espiritual y los elementos de la Naturaleza. A medida que estos dos enfoques se van integrando a lo largo del proceso terapéutico, vamos comprendiendo el lenguaje de nuestro cuerpo, el cual siempre nos señala si estamos interpretando correctamente los acontecimientos de nuestro entorno. El punto de inflexión durante la terapia está en lograr confiar realmente en esas sensaciones corporales que con la mente no podemos comprender. Gregory Bateson asocia ese ‘algo’ incomprensible a lo ‘sagrado’ en su libro ‘El Temor de los Ángeles: Episteomología de lo Sagrado’. En este artículo quiero explorar qué entiende por Sagrado una persona manifiestamente atea y con mente científica como es Bateson, para reforzar la confianza en esta relación no palpable pero clave entre Mente y Natura. Vamos pues a examinar lo intangible.

Bateson rechaza las deidades abstractas a las que las diferentes religiones adjudican poderes sobrenaturales. Sin embargo entiende como sagradas aquellas experiencias que integran a las personas como parte del Todo. Para él la experiencia budista de iluminación es una súbita comprensión de la esencia de la vida. Este saber es personal e intransferible. Cuando se transmite verbalmente, corre peligro de ser malinterpretado y casi forzosamente se transforma en algo de tipo dogmático, que no abarca su verdadera esencia.  Leer más sobre lo sutil

El arte, la poesía y la metáfora son maneras de transmitir el saber, preservando ese ‘algo’ que Bateson entiende como sagrado. Lo ejemplifica con un relato personal: En su infancia tomó clases de violín durante muchos años, pero por mucho que practicara y se esforzara en tocar las notas en su debido orden y tiempo, no avanzaba. Para tocar una pieza de música, no basta con leer la partitura. Es necesario al mismo tiempo apartar la atención de las notas plasmadas en el papel y dejarse llevar por la melodía. Esta capacidad de sentir la música describe ese saber intransferible que estamos buscando. Para seguir desvelando ese ‘algo’ sagrado escondido en la relación personal del músico con la música, primero hemos de entender cómo se coordinan Mente y Natura.

Leer más sobre los conceptos 'Mente' y 'Natura'

Para comprender cómo la esencia del saber se peride en la mente, Bateson hace la analogía con los conceptos Junguianos de Creatura y Pléroma. Pléroma es comparable a Natura. Ambos abarcan el mundo inanimado, material, concreto y objetivo. Simplemente existen, de forma imparcial y neutra, regidos por las fuerzas inherentes a lo manifiesto, que no podemos comprender en su integridad. La ciencia está apenas empezando a descifrar la relatividad que rige la Natura – cómo las cosas varían y se sincronizan entre sí, por qué los relojes de péndulo de una relojería marcan el tiempo al unísono. En cuanto a Mente y Creatura, ambas se componen de los pensamientos, las ideas, la información, el lenguaje, la comunicación, las explicaciones, las diferencias, las distinciones, el cálculo lógico… todo aquello que forma los procesos mentales y el conocimiento. No son cosas concretas. Son deducciones lógicas de lo que percibimos que existe en el Pléroma, al igual que un mapa es una abstracción del territorio que define – los nombres y las divisiones territoriales que muestra, no existen en el paisaje original. Sin embargo el concepto Mente se diferencia de Creatura en que tiende a centrarse en la organizacion interna de los conceptos abstractos, a menudo dejando de lado las cosas concretas a las que están vinculados. Creatura en cambio se centra en la relación entre lo manifiesto en la materia (eso que Jung denomina Pléroma) y las interpretaciones mentales que hacemos de ello. Por tanto distingue más claramente que lo que crea la Mente es un potencial que no existe, si no se relaciona con lo manifiesto. Vamos a ir viendo que esta diferenciación entre los procesos internos de ‘Mente’ y la relación con la Realidad de ‘Creatura’, es fundamental en nuestra exploración de lo Sagrado.

Todo lo relativo a lo sutil, la inspiración, la intuición y la sincronía, contiene ese algo esencial que estamos buscando y que la Mente nocomprende. Ésta sólo sabe pensar. Sólo sabe relacionar información cuantificable, estimulada continuamente por las diferencias entre los datos perceptuales del momento y los que ha acumulado de experiencias pasadas y proyectos futuros. Por tanto descarta cualquier percepción sutil e incuantificalbe, dejando un vacío de información en nuestro razonamiento. Rellena este vacío haciendo deducciones lógicas con la información disponible en la memoria. Pero estas abstracciones no siempre se corresponden con la Realidad, dando lugar a distorsiones. Las ilusiones ópticas son un ejemplo de ello. La cosa se complica cuando olvidamos que lo que percibimos de forma consciente, no es más que una interpretación mental de los fenómenos del entorno, con la que le damos un significado racional a nuestro mundo y podemos interactuar. Con esta confusión tendemos a creernos que las abstracciones son los hechos en sí. Dicho de otro modo, explicamos los acontecimientos en base a nuestras propias creencias e interpretaciones mentales, sin tener plena consciencia de lo Real. De esta forma eliminamos nuestra relación personal y sagrada con el entorno, y su esencia se desvanece. Desconectados de la Realidad, creamos una realidad basada en nuestra propia lógica potencialmente incoherente, nos centramos en este construto mental  y dejamos de confiar en las señales de nuestro cuerpo y nuestra intuición. Leer más sobre la distorsión

Cuando nuestros pensamientos se aceleran a tal punto que nos quitan el sueño, cuando nos sentimos incomprendidos y nos parece que el mundo se ha puesto en contra nuestra, cuando nos sentimos desbordados y estresados, todo ello sugiere esa distorsión entre nuestra forma de ver las cosas y lo que sucede de verdad. Hacia fuera las distorsiones dan lugar a imprevistos, por tanto no podemos calcular un resultado con certeza; esto nos llena de inseguridad y miedos. Hacia dentro nuestros razonamientos tienden a retroalimentarse de sus propias deducciones cada vez más incoherentes, desvinculándonos progresivamentede lo Real. Sin la contención del presente, nuestros pensamientos casi irremediablemente escalan a un sinfín de deducciones lógicas, que nos van aíslando en un mundo hipotético, teñido de un matiz desalmado y solitario. Además, con este dominio de la Mente, las emociones sutiles que ésta no comprende tienden a ser reprimidas. Se van aglomerando en esa presión interna que denominamos angustia, hasta estallar de forma incoherente y desbordante. El sufrimiento, el miedo, la rabia, la soledad y demás estados perturbadores se convierten entonces en infinitos y omnipotentes – acabamos ahogándonos en el vacío sin sentido.

Podemos empezar a comprender la naturaleza sagrada de la relación intangible entre Mente y Natura. Es esencial porque nos permite diferenciar entre los hechos reales y nuestros razonamientos, y así no distorsionar la Realidad. Es sagrada en cuanto a que existe más allá del intelecto mental. La naturaleza efímera de nuestra relación con el entorno permanece escondida en el inconsciente. Así pues, para complementar los vacíos de información en nuestros razonamientos y evitar las distorsiones mentales, hemos de confiar en el lenguaje sutil de nuestras sensaciones corporales. Con este artículo espero haber aportado una mayor comprensión sobre la forma en que nos relacionamos con nuestro entorno, sin embargo la naturaleza de la esencia intangible en la que hemos de confiar permanece oculta. Para poder comprenderla, en mi próximo artículo moveré el foco de nuestra exploración de la Mente consciente a la Inconsciente.