¿Controlas o confías?

44fc8aaec7eadbbb328ddc5daa982262Queramos o no, todos estamos embarcados en la gran aventura de la vida, llena de imprevistos. Cada persona tiene su propia forma de manejar esta incertidumbre. Está quien planifica su día sigilosamente para obtener la sensación de control, y luego los amantes de la libertad, que prefieren la improvisación a la esclavitud que dicta la agenda. Está quien lleva el bolso lleno de accesorios para hacer frente a cualquier imprevisto, y luego los que van por la vida tranquilamente con lo puesto. Hay quien encuentra soluciones eficaces, y los que siempre tienen tiempo para estar al lado de quien les necesite. Todos ellos recorren el mismo camino llamado vida, sin embargo a unos les cuesta más esfuerzo que a otros y no todos disfrutan por igual.

La principal diferencia entre ellos está en el grado de control vs. confianza. Ambos son importantes, en la dosis adecuada. El control enfoca la atención en optimizar el rendimiento de uno mismo y de las demás partes implicadas, mientras que la confianza amplía la mirada hasta percibir la relación entre uno mismo y esas partes.

Para que la vida se vuelva una aventura lo más amena posible, el gran desafío está en atreverte a soltar el control y confiar en tu habilidad de encontrar soluciones de forma espontánea, con la certeza de que todo irá bien. Cuando logras esta confianza, sin darte cuenta te sales de los límites de tu ámbito conocido y pasas a un estado de atención expectante que te ancla en el momento presente. La confianza te da el empuje y el valor para avanzar pese a la incertidumbre. A medida que te afianzas, experimentas un cambio cualitativo. Los juicios son remplazados por el contacto directo con tu entorno y lo propio y lo ajeno se vuelven mas difíciles de distinguir. Empiezas a disfrutar de cada encuentro fugaz, de lo sobrecogedor del paisaje, de la intensidad de los olores, de la suavidad del tacto. Gradualmente entras en sincronía con tu entorno y las obligaciones se hacen más llevaderas, el camino más llano y el sol más placentero. Los tramos tormentosos en lugar de destrozar y separar, se vuelven transformadores y crean mayor estabilidad.

Curiosamente, cuanto más te prepares de antemano para emprender la aventura,más te costará disfrutarla, pues los preparativos aumentan el grado de control y expectativas, impidiéndote ver el momento tal cual es y a ti como parte íntegra del mismo. En cambio cuando sueltas el control y confías, te dejas guiar por lo que es esencial en cada momento. Es cuando el silencio se llena de contenido y te relacionas con tu entorno sin necesidad de palabras. Es cuando todo parece ponerse de acuerdo para hacer realidad tus sueños. Es cuando disfrutas del presente y del mero hecho de estar viv@.

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